Riera afirma que Cataluña arrastra desde hace años un problema político que ha acabado afectando a su economía. Hasta 2007, Cataluña superaba a Madrid, pero desde entonces se produce el sorpasso, con un PIB per cápita madrileño 7.000 euros superior al catalán. Según su análisis, el proceso independentista ha generado incertidumbre y retraído la inversión, mientras que la proliferación de 387 organismos públicos ha elevado las necesidades de financiación.
