La ofensiva de los acreedores contra España entra en una nueva fase y el Mundial de 2026 podría convertirse en uno de sus principales escenarios de presión. Todo se remonta a 2013, cuando el Gobierno de Mariano Rajoy modificó las ayudas a las energías renovables después de años atrayendo inversión extranjera con primas millonarias. El objetivo era impulsar un modelo energético que terminó frenando con la crisis y los posteriores recortes.
