El hombre acepta una pena que no tendrá efecto si no vuelve a delinquir por sobrepasarse sexualmente con una niña con la que convivía en Alicante, el acusado, simulaba jugar con ella a las muñecas o al pilla pilla, «con ánimo libidinoso» , y la sometía a tocamientos, besaba o la abrazaba.
