Pedro Sánchez ha vuelto a defender la trayectoria profesional de su esposa, Begoña Gómez, y de su hermano, David Sánchez, insistiendo en que ambos son inocentes y que las investigaciones judiciales acabarán demostrando que no hubo irregularidades. Y es lógico que cualquier ciudadano quiera proteger a su familia. Lo haría cualquiera. Lo que muchos españoles esperaban, sin embargo, era escuchar con la misma claridad un mensaje sobre los casos de corrupción que afectan al PSOE y a personas que formaron parte de su proyecto político. Porque la corrupción no desaparece por dejar de mencionarla. Tampoco se combate cambiando de tema. En un momento en el que las investigaciones judiciales siguen avanzando y continúan apareciendo informaciones sobre distintos procedimientos que afectan al entorno socialista, la ciudadanía reclama algo más que un recordatorio de la presunción de inocencia: reclama explicaciones, autocrítica y responsabilidades políticas cuando corresponda. Pero mientras se sigue esperando, el Gobierno ha decidido aprobar cinco indultos parciales, entre ellos a Laura Borràs, que se librará, así, de entrar en prisión. Continuamos, por otro lado, muy atentos de como evolucionan los incendios que están arrasando nuestro país a la vez que conocemos la nula gestión del Gobierno antes y durante esta devastadora situación. En la mesa de análisis: Víctor Manuel Seligrat, Rubén Herrero y Josep María Francás.
