Un beso es lo que acapara toda la actualidad, lo que ocupa y preocupa a una parte de España (más bien política y activista) y lo que hace bostezar a otra gran mayoría mientras observa atónita la destrucción de nuestro orden social y democrático. El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez se rasga las vestiduras por ese momento de Luis Rubiales con Jenni Hermoso tras el triunfo de la selección española de fútbol femenino. Cuestión que no dará de comer a la mayoría de las familias que siguen en números rojos, preparándose para la vuelta al cole o haciendo frente a la subida de la luz, la gasolina y la hipoteca. Sí sirve de alimento para los hambrientos políticos dependientes de una polémica absurda
