En esta declaración, Sánchez ha informado de varias medidas que limitan las relaciones comerciales e institucionales entre España e Israel. En primer lugar, el presidente del Gobierno ha anunciado la aprobación urgente de un real decreto que consolidará el embargo de armas a Israel. Se prohíbe también el tránsito por puestos españoles de barcos que transporten combustible a Israel. Se niega también la entrada aérea de aviones que transporten material de defensa o armamento para ese país. Las prohibiciones siguen y hay que sumar la de comerciar con productos de territorios ocupados, tanto en Gaza como en Cisjordania. No podrán tampoco acceder a España aquellas personas que estén vinculadas con la guerra. Por otro lado, se limitarán los servicios consulares al mínimo exigible por la ley internacional. El Gobierno reforzará también el apoyo a Palestina. Se va a ampliar también la contribución española con Naciones Unidas con 10 millones de euros adicionales y se aumentará la partida de ayuda humanitaria para, en 2026, alcanzar los 150 millones
