El informe PISA 2025 dibuja un diagnóstico crítico para el sistema educativo español, marcando el nivel general más bajo registrado desde el inicio de estas evaluaciones internacionales en el año 2000. La caída no responde a una bajada puntual en una materia concreta, sino a un deterioro estructural e interconectado que afecta simultáneamente a las tres competencias clave analizadas por la OCDE: lectura, matemáticas y ciencias.
