El Tribunal Supremo confirma la inhabilitación de Oriol Junqueras hasta 2031 tras retirarle el delito de sedición pero mantener el de malversación agravada y añadiendo el de desobediencia. Los magistrados alertan en la sentencia de que un referéndum ilegal como fue el del 1-O de 2017 con fondos públicos podría quedar «impune».
