El Gobierno desvió 2.389 millones de fondos europeos para pagar pensiones. El Tribunal de Cuentas certifica lo que el Ejecutivo no quiere reconocer: gobernar sin Presupuestos tiene un precio que alguien, tarde o temprano, tendrá que pagar. Un informe de 754 páginas. No hace falta leerlas todas. Basta con entender qué es una salvedad en una auditoría: es la forma técnica y aséptica de decir que algo no cuadra. Que algo no está justificado. Que algo, en una empresa cotizada, sería un suspenso. La Declaración de la Cuenta General del Estado correspondiente a 2024 está llena de ellas. El órgano fiscalizador aprobó el pasado 29 de abril este documento, la gran auditoría pública a las cuentas de toda la Administración Central. El Ministerio de Hacienda presentó alegaciones. La mayoría fueron desechadas. El resultado es el que es. El tribunal lo tiene claro: el uso de esos recursos no estuvo suficientemente justificado. El gobierno responde que era dinero sobrante pero eso, contabilidad, no parece una respuesta.
