En Marruecos, España es el principal inversor en el sector agrícola. Numerosos empresarios de provincias como Almería, Granada y Málaga están apostando por proyectos agrícolas en este país vecino. Sin embargo, surge la preocupación sobre lo que sucederá cuando los agricultores marroquíes adquieran pleno dominio de las técnicas utilizadas, lo que eventualmente podría llevar a la expulsión de los inversores españoles.
