La vivienda se ha convertido en uno de los mayores problemas para los españoles, afectando a jóvenes y también a personas mayores que no pueden acceder a un hogar propio. Hablamos de los datos históricos más preocupantes: la mayor cifra de jóvenes viviendo con sus padres, la extensión del nomadismo del piso compartido, y cómo la falta de oferta y la burocracia elevan los precios.
