No tenían datos completos de seguridad sobre el uso de las vacunas del covid. Así lo ha reconocido por primera vez la Comisión Europea. Ahora, desde Bruselas reconocen que las primeras autorizaciones no contaban con el 100% del aval de seguridad, no existía un expediente científico completo. Pese a ello, decidieron distribuirlas dentro de un mecanismo extraordinario por la situación de emergencia sanitaria. Una afirmación que desde la Comisión Europea reconocen ahora tras la insistencia del eurodiputado austríaco Gerald Hauser quien en numerosas ocasiones había denunciado la falta de información que los ciudadanos habían tenido sobre los efectos secundarios de las vacunas.
