En Dortmund, un caso de fraude ha sacudido a las autoridades: siete inmigrantes habrían reconocido la paternidad de más de 120 niños para recibir ayudas estatales. Uno de ellos, de origen nigeriano, llegó a declarar 24 hijos y habría cobrado más de 1,5 millones de euros en prestaciones. Detrás de este entramado se esconde una red criminal. Mujeres engañadas con falsas promesas de trabajo terminan siendo explotadas y utilizadas en este sistema. El gobierno alemán prepara una nueva ley para cerrar los vacíos legales que permitieron el abuso. Otro caso más de las consecuencias de puertas abiertas para inmigración ilegal en Europa.
