Gallardo asegura que renunciar sería “traicionar” a sus votantes. El PSOE presiona para que deje el acta, prometiéndole un regreso si resulta absuelto, pero él prefiere conservarlo, garantizándose protección legal y su empleo. El juicio, previsto para mayo de 2026, podría celebrarse en el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura y evitaría que le juzgue la Audiencia de Badajoz.
