Vox alteró este domingo el rumbo de las negociaciones al regalar sus votos a Feijóo para que formaciones como CC y PNV empiecen a moverse, pero la alegría duró poco. El PNV rechazó de nuevo a los populares, aunque éstos insisten en que aún es posible conseguir el apoyo del partido nacionalista vasco. Lo que Feijóo tiene asegurado en estos momentos es el apoyo de Coalición Canaria y de UPN. Pero ojo, porque ahora para Vox ya no es todo tan gratis: exigirá un asiento en la Mesa del Congreso acotando así el apoyo a Feijóo. Mientras tanto, Pedro Sánchez sigue necesitando el voto a favor de Junts y deberá negociar con Puigdemont si quiere ser investido presidente. Aunque las exigencias del fugado no son pocas: pide la oficialidad de las selecciones deportivas catalanas, que el conocimiento del catalán fuera obligatorio para los jueces, fiscales y funcionarios de Justicia o que el TSJC sea la última instancia judicial en Cataluña.
