Jaime Peñafiel, con más de 70 años de experiencia en la profesión periodística, comparte su visión sobre el estado actual del periodismo, marcado por la paradoja entre el discurso de la libertad y la presencia persistente de la autocensura.
El veterano periodista expresa su decepción con la profesión, señalando que, a pesar de vivir en un momento en el que se habla constantemente de libertad, también prevalece la autocensura la cuál considera «la peor de las censuras» . Lamenta la «actitud cortesana» de muchos periodistas, que, a su parecer, han optado por el silencio y la omisión en temas de relevancia.
Peñafiel aborda un caso específico que ilustra esta problemática, mencionando que mientras Europa y el resto del mundo se hicieron eco de un asunto grave y desagradable, la prensa en España optó por el silencio, mostrando una falta de cobertura que él considera incomprensible. A pesar de que la Casa Real no influyó ni prohibió la difusión de información, Peñafiel critica la autocensura que se impuso a sí misma la prensa.
El periodista destaca que él, a diferencia de otros, asumió la responsabilidad de abordar un tema delicado que conoció a través de otro colega. Hace hincapié en que intentó ser cuidadoso al escribir un libro, utilizando solo el 2% de la información proporcionada por su fuente, Jaime del Burgo. Aunque reconoce que algunos periodistas podrían no haber tenido el valor de abordar ciertos temas, él afirma que tiene una norma personal de no traspasar los límites de la intimidad de las personas y que valora más por lo que calla que por lo que cuenta.
