Jorge Buxadé critica el consenso progresista europeo, incluyendo a partidos como el Popular, Socialista y los Verdes, así como a separatistas, por haber rechazado políticas hidráulicas que, según él, perjudican al medio ambiente. Señala la ironía de que, con la llegada de las elecciones europeas, ahora se muestren preocupados por la sequía.
Buxadé destaca la postura de Vox, que durante toda la legislatura ha abogado por un Plan Nacional del Agua, también conocido como Plan Hidrológico Nacional, con el objetivo de garantizar que ningún lugar de España carezca de agua suficiente. Propone llevar agua de las cuencas excedentarias del norte a las cuencas del sur, asegurando así un suministro equitativo para todos los españoles. Buxadé argumenta que el agua es un bien de dominio público nacional y critica los enfrentamientos ideológicos y separatistas que, según él, han provocado restricciones de agua en extensas zonas de España durante décadas. Para él, una visión nacional y social de las políticas es la solución alternativa a las políticas gubernamentales de larga data en España.
