Julio Ariza se mostró contundente al criticar la permanencia de un sacerdote en cargos de responsabilidad dentro de la Iglesia madrileña, pese a su polémico comportamiento en actos públicos. Ariza subrayó la gravedad de que alguien con autoridad espiritual sobre cientos de feligreses y acceso a sus confesiones actúe de esa manera en un teatro, y reprochó al cardenal de Madrid —a quien vinculó con este sacerdote— que lo mantenga al frente de la formación de laicos y jóvenes en cuestiones de moral y religión. Además, recordó que, según diversas informaciones, este mismo sacerdote habría influido en la designación del actual arzobispo de Madrid, José Cobo, al ser consultado por el papa Francisco tras descartar la terna presentada por el nuncio.
