Julio Ariza recuerda el abandono que sufrió Valencia tras la DANA, algo que califica de un «acto de cobardía». El panorama era desolador. Los bomberos franceses llegaron antes a localidades como Paiporta o Catarroja que los propios servicios del Estado. Esa es la imagen que define la magnitud del abandono. Según Ariza, Pedro Sánchez se comportó como un cobarde. Lo que se hizo con Valencia en aquellos días, hasta la llegada de la UME o los bomberos, fue un acto de desidia imperdonable. Nadie al mando. Nadie respondiendo. Solo ciudadanos, resistiendo.
