Julio Ariza comenta con incredulidad las condiciones para acceder al Máster de Psicología, conocido como PIR, en la Universidad Autónoma. Sorprendentemente, la nota de corte se sitúa en 9,7, una puntuación tan elevada que prácticamente excluye a cualquier estudiante, ya que es improbable que alguien alcance una media de diez en todas sus asignaturas. La ironía resalta cuando se pregunta cuántos alumnos pueden tener una nota media de 9,7, concluyendo de manera sarcástica que «son todos dieces menos uno».
Además, Ariza comenta el costo del Máster de Psicología Clínica en una universidad privada en España, que asciende a 18.000 euros. Enfatiza lo inasequible de esta cantidad para una familia común con ingresos normales, y compara la suma con la de prestigiosas instituciones como Harvard. La universidad ha convertido el último año de carrera en un máster con altos costos, impulsado por intereses privados.
Julio Ariza sugiere que esta situación evidencia un lucrativo negocio privado en el ámbito educativo, cuestionando por qué ninguna autoridad, incluyendo a la ahora ausente señora Celaá y otros responsables, ha abordado esta cuestión y propuesto cambios.
