El asesinato de Henry Nowak ha generado una fuerte conmoción, aunque también ha suscitado críticas por el escaso eco internacional que ha recibido el caso. Analizamos las circunstancias que lo rodean y las reacciones políticas y mediáticas que ha provocado. Una reflexión sobre el tratamiento informativo de la violencia y el debate que ha abierto la última frase atribuida a la víctima: «No puedo respirar».
