Analizamos la última medida económica sobre la condonación de la deuda catalana. Según Carlos Perreau, no es ni justa ni beneficiosa, y que incluso podría resultar perjudicial para todos los españoles. A pesar de que se mueve el dinero de un lugar a otro, la deuda sigue existiendo. Esta medida, lejos de aliviar la situación, incrementa la carga de deuda del Estado, lo cual tendrá consecuencias negativas a largo plazo.
Perreau critica la falta de claridad y transparencia en los criterios de reparto de los 83.000 millones de euros, sugiriendo que estos serán más políticos que objetivos. Además, advierte sobre el daño a la imagen de España como emisor de deuda, la posible subida de impuestos y el aumento de la prima de riesgo, lo que dificultará aún más la financiación del Estado en el futuro. En definitiva, se considera una medida inmoral, innecesaria e injusta
