Han surgido serias preocupaciones sobre la gestión de programas de detección de cáncer en la Comunidad Valenciana, según las declaraciones de los actuales dirigentes socialistas. A pesar de sus discursos a favor de una única sanidad pública, se han descuidado problemas sanitarios críticos como el colapso de las urgencias, listas de espera interminables, huelgas médicas y deficiencias en la atención primaria.
La falta de inversión en el mantenimiento y renovación de mamógrafos obsoletos ha contribuido a esta situación. Además, la escasez de radiólogos activos en relación con las unidades de prevención de cáncer de mama ha agravado el problema.
