La juez que instruye el caso de corrupción en la Diputación de Badajoz, con el hermano de Pedro Sánchez como uno de los principales implicados, ha puesto ahora el foco en una maniobra política que define de «fraude de ley». Una jugada que tiene como protagonista a Miguel Ángel Gallardo, líder del PSOE en Extremadura y antiguo presidente de la Diputación, ahora convertido, ya lo saben, por sorpresa y a contrarreloj, en diputado autonómico. La magistrada Beatriz Biedma no quiere apartarse del caso. Por eso ha enviado un extenso escrito de 102 folios al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Su objetivo: que el alto tribunal valore si debe asumir la investigación sobre Gallardo, ahora aforado, o si puede seguir instruyéndolo ella misma. Pero no lo hace sin lanzar una seria advertencia: el aforamiento de Gallardo puede no ser legal. Y si no lo es, podría suponer un uso torticero de los resortes institucionales para eludir la acción de la Justicia.
