Los Guardias Civiles que luchan contra el narcotráfico, de nuevo, se quedan desprotegidos. Los recientes asesinatos de Jerónimo y Germán en Huelva han recordado otro de los episodios negros del narcotráfico en nuestro país: la muerte de dos Guardias Civiles en Barbate hace ahora dos años. Esas muertes parecían comenzar el inicio de una lucha en la que guardias y narcotraficantes no estaban en las mismas condiciones. El CGPJ comenzó a elaborar un plan para evitar más asesinatos como estos, pero se quedó en un cajón sin terminar. Ahora, la Audiencia Nacional pide asumir causas como la de estos dos agentes fallecidos y ha remitido una propuesta al CGPJ al para poder ampliar sus competencias sobre el narcotráfico.
