Marien Vallejo analiza a fondo la reciente subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 1.184 euros mensuales aprobada por el Consejo de Ministros. Aunque parece un aumento positivo de 50 euros, hay un detalle crucial: el IRPF. Con esta subida, los trabajadores que perciban el SMI tendrán que pagar impuestos, ya que el umbral del IRPF no ha sido ajustado, lo que afecta a medio millón de trabajadores.
A pesar de la subida, la realidad es que la subida neta es de solo 30 euros, ya que muchos tendrán que tributar casi 300 euros. El Gobierno se beneficiará recaudando entre 200 y 300 millones de euros, pero la medida ha generado críticas de partidos como el PP, Sumar y Podemos, que han presentado proposiciones para evitar que los más vulnerables tengan que pagar este impuesto.
Sectores como la agricultura y los jóvenes solteros sin hijos son los más afectados. ¿Es este un golpe al salario mínimo o una estrategia del gobierno para aumentar la recaudación?
