La trama de corrupción del caso Koldo no era sólo una red de favores y mordidas. Era algo más grave. La UCO apunta directamente a una posible financiación ilegal del PSOE, y deja entrever que Pedro Sánchez habría conocido esta red delictiva mucho antes de lo que ha reconocido públicamente. Según los agentes, el nexo entre José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García no era una simple relación laboral, de partido político. Era una relación de confianza. De complicidad. Y, en la práctica, de funcionamiento como una organización criminal. Así lo sugiere el propio informe de la UCO que ha sido entregado al Tribunal Supremo que investiga esta trama de corrupción.
Santos Cerdán, el actual secretario de Organización del PSOE, habría gestionado comisiones ilegales por valor de 620.000 euros, pagadas por Acciona a cambio de adjudicaciones públicas. Licitaciones de Adif y de la Dirección General de Carreteras que no habrían sido posibles sin colaboración dentro del propio Gobierno. Y aquí es donde la historia se vuelve todavía más grave. Porque, según la UCO, las irregularidades no se frenaron cuando se cesó a Ábalos y a su asesor, Koldo, en julio de 2021. Al contrario: continuaron. Y lo hicieron, según el informe, con la ayuda de altos cargos del Ejecutivo.
