El próximo 1 de enero serán obligatorias. Tras muchas dudas, idas y venidas con su entrada en vigor, las balizas para los coches serán una realidad a partir de este jueves. Eso sí, nunca antes una medida de seguridad vial había sido tan polémica. Nacen con el objetivo de señalizar y advertir de la presencia de un vehículo en caso de averiarse en una carretera, lo que hasta ahora hacían los famosos triángulos de emergencia. Sin embargo, su labor queda en entredicho. Unas balizas que aunque vienen a sustituir a los triángulos, de momento, será recomendable poner ambos elementos. Agentes de la Guardia Civil, bomberos y conductores anónimos han demostrado como la visibilidad del coche con estas balizas puede ser casi nula. En un cambio de rasante, en una curva o incluso con niebla o de noche, su visibilidad no es total hasta que el coche está a escasos metros. Además, en las últimas horas la DGT ha retirado del mercado hasta tres modelos por no estar homologados y conectados a la plataforma necesaria para poder localizar el vehículo en caso de avería.
