Las sesiones de control del Gobierno, según Francàs, se han convertido en un espectáculo lamentable y descontrolado. Pedro Sánchez, en lugar de responder a las preguntas, insulta a quienes se las hacen. Francàs sugiere que, si Sánchez realmente quiere mejorar la calidad democrática, debería cambiar su actitud o retirarse. En las preguntas de Feijóo y Abascal, Francàs reconoce que en su lugar haría lo mismo: enumerar los errores de Sánchez repetidamente.
