La dimisión del número dos del Ministerio del Interior se produce en un momento incómodo. Y no parece casualidad. Rafael Pérez, secretario de Estado de Seguridad, abandona el barco. Oficialmente, lo hace por «motivos personales». Su cese será aprobado el próximo martes en el Consejo de Ministros. Pero la pregunta es inevitable: ¿Por qué ahora? Pérez no es un nombre cualquiera. Lleva desde 2018 al lado del ministro Marlaska. Primero como jefe de gabinete, después como su mano derecha en la Secretaría de Estado. Pero su dimisión llega justo cuando el Ministerio del Interior atraviesa uno de sus momentos más comprometidos. Porque esto no ocurre en el vacío. Esta salida coincide con la filtración de audios que han vuelto a poner en primer plano el papel de las llamadas «cloacas del Estado», ahora con siglas del PSOE
