Tras el despegue ayer por la tarde de los dos aviones medicalizados que transportaban a tres enfermos críticos hasta Países Bajos, uno de ellos, detectó una rotura en la burbuja de aislamiento que provocó un aterrizaje de emergencia. El punto elegido por necesidad era Marrakech pero el gobierno marroquí denegó la entrada del avión lo que obligó a un cambio forzoso de ruta para acabar finalmente en el aeropuerto de Gran Canaria.
