En medio del caos ferroviario que atraviesa España, el ministro competente, Óscar Puente, centra su trabajo en la creación de un gimnasio dentro de la propia sede central del Ministerio de Movilidad y Transportes. Costará 100.000 euros y se rehabilitarán tres salas del propio edificio. El principal fin es mejorar la conciliación laboral y personal de los trabajadores.
