Reflexionamos sobre la actual situación de los menas en España y la falta de voluntad política para implementar soluciones efectivas. A pesar de contar con recursos como teléfonos móviles y la posibilidad de contactar con sus familias, se continúa sin saber de dónde provienen muchos de estos menores. ¿Por qué no se toman medidas claras para devolverlos a sus hogares y evitar que deambulen sin rumbo por las calles?
Además, analizamos las fallidas estrategias de integración que se siguen aplicando en España, que ya han fracasado en otros países como Francia y Suecia. Con el ejemplo de la criminología, vemos cómo concentrar a los menores en centros de internamiento solo agrava el problema, aumentando la violencia y la inseguridad.
El tiempo se agota y la falta de acción parece ser la norma. ¿Estamos realmente dispuestos a cambiar o seguiremos ignorando los problemas hasta que sea demasiado tarde?
