Miguel Ángel Durán ofrece una crítica contundente sobre el estado actual de la educación universitaria en España, especialmente en lo que respecta a los «chiringuitos» en las universidades. Según Durán, estos debates sobre la calidad educativa responden a intereses estratégicos y acusa tanto a universidades públicas como privadas de ser refugio de prácticas cuestionables.
Reflexiona sobre cómo el valor de los títulos universitarios ha disminuido, señalando que lo que realmente importa es la formación real de los estudiantes, más que el título en sí. Además, plantea dudas sobre cómo se gestionan las universidades españolas, la contratación de profesores y la existencia de una falta de transparencia en los procesos
