El ministerio de Defensa ha diseñado un desfile a medida para Pedro Sánchez. Al cambio de ubicación de la tribuna de autoridades, del Bernabéu a Neptuno, se une también la ausencia de gradas para el público entre el Prado y Recoletos. Las vallas alejarán a los ciudadanos unos 200 metros del lugar en el que se van a colocar la Familia Real y demás representantes políticos. Una distancia que no sólo dificultará la visión sino que también evitará escuchar tanto abucheo. Este 12 de octubre, Sánchez volverá a escuchar los abucheos ante su autocracia y sus inaceptables cesiones al separatismo poniendo al borde del abismo la unidad de España.
