Un edificio devorado por las llamas que se cobraron la vida de cuatro personas, dejando casi una veintena de desaparecidos y 14 heridos. Este incendio se ha convertido en el peor desastre que ha enfrentado la ciudad en su historia. Los bomberos continúan trabajando incansablemente, sin descanso, mientras la desesperación y la angustia llenan el ambiente.
