Ernest Urtasun ha irrumpido con determinación en su papel como Ministro de Cultura, presentándose con fuerza ante la opinión pública. En su comparecencia, expresó sus objetivos y planes para liderar esta cartera, anunciando una visión que busca desafiar los moldes establecidos por la historia. Su enfoque apunta a imponer la idea de que la cultura también debe ser políticamente correcta, especialmente en los 17 museos nacionales que dependen del gobierno de España.
El ministro pretende superar un marco que considera colonial, anclado en inercias de género o etnocéntricas, que según él, han limitado la visión del patrimonio histórico y artístico. Este planteamiento ha generado opiniones divididas, siendo aplaudido por algunos sectores de la izquierda y criticado por otros que lo consideran sectario y sesgado con perspectiva de género.
Urtasun ha sido asociado con postulados sectarios y una perspectiva particular de justicia social, con la que saca a relucir su incultura. Se le recuerda por comparar el descubrimiento de América por Cristóbal Colón con el colonialismo belga en el Congo durante una entrevista en la radio. Esta comparación, muestra un profundo desconocimiento de la realidad histórica.
Los detractores del ministro sostienen que el activismo comunista ha llegado al Ministerio de Cultura y temen que esta legislatura esté marcada por un desconocimiento de la historia de España y un desprecio por su cultura. Acusan a Urtasun de seguir una historia falsa sobre los rivales y enemigos del país, advirtiendo que ahora los enemigos son ellos mismos.
