En un caso que ha conmocionado a Vallecas, David, un hombre en situación de calle, fue víctima de secuestro y chantaje por parte de un supuesto amigo que le ofreció ayuda. Tras compartir vivienda, el agresor encerró a David bajo llave, instaló cámaras de seguridad para vigilarle y le obligaba a ceder dinero de un negocio propio como pago de “alquiler”. La víctima logró alertar a los vecinos enviando mensajes de auxilio escritos en servilletas por la ventana. La policía intervino, rescató a David con evidentes magulladuras y un ojo morado, y detuvo al agresor, que acumula antecedentes por drogas y delitos contra el patrimonio, sumándole ahora cargos por torturas, lesiones y tenencia ilícita de armas. Este caso subraya la vulnerabilidad de las personas en situación de exclusión y la importancia de extremar precauciones, incluso ante aparentes actos de generosidad.
