En Aragón un hombre ha cambiado legalmente su sexo en el Registro Civil para evitar ser juzgado por violencia de género. La titular del Juzgado de Violencia de Zaragoza canceló el juicio al registrarse como mujer, a pesar de que no ha modificado su apariencia ni su indumentaria. La causa ahora se instruirá como violencia doméstica. Esta situación genera un intenso debate sobre las consecuencias de las leyes actuales y cómo pueden ser aprovechadas para burlar la justicia.
