Hoy en Dando Caña, entrevistamos José Ángel Antelo, presidente de VOX Murcia, este nos cuenta la negativa del gobierno de Murcia a la liberalización del suelo industrial.
José Ángel Antelo, presidente de Vox en Murcia, abordó la propuesta de su grupo parlamentario para liberalizar el suelo industrial en la región. Según explicó, Murcia enfrenta un grave problema: la incapacidad de ofrecer grandes parcelas con infraestructuras adecuadas para que empresas y sectores industriales puedan establecerse o expandirse. Esta situación obliga a muchas empresas murcianas a trasladarse a comunidades vecinas, como Alicante o Albacete.
Antelo destacó que, durante su etapa como vicepresidente de la Dirección General de Ordenación del Territorio, promovió una modificación legislativa que permitiría convertir suelos residenciales no sectorizados en áreas industriales. Esto habría sumado unas 140.000 hectáreas de suelo industrial, una medida demandada por sectores clave como el agroalimentario y el logístico. Sin embargo, la propuesta ha sido rechazada por el Gobierno regional, generando desconcierto entre empresarios y ciudadanos.
El líder de Vox denunció la excesiva burocracia en la administración regional, argumentando que esta actúa como una herramienta para frenar el progreso. Según él, la falta de voluntad política ha sido determinante para que esta propuesta, ya lista para su aprobación, no se haya llevado a cabo. Además, criticó que se usen las normativas como excusa para evitar la toma de decisiones que beneficiarían a la región.
Antelo también abordó el problema de la falta de limpieza en el cauce del río Segura, que calificó de «auténtica jungla de cañas y ramas». Denunció la descoordinación entre el Gobierno central, la Confederación Hidrográfica y los ayuntamientos, que se «pasan la pelota» en cuanto a responsabilidades. Esta inacción advirtió, podría provocar graves daños en caso de lluvias torrenciales, como ya ocurrió en 2019.
En el contexto de las emergencias y la gestión territorial, Antelo señaló que el modelo autonómico es un «estado fallido». Criticó la falta de coordinación y centralización para atender emergencias de forma inmediata. También expresó la necesidad de reconsiderar el modelo territorial actual para garantizar mayor eficacia y evitar que las competencias fragmentadas sigan afectando a los ciudadanos.
