Marruecos juega un auténtico póker geopolítico en la cara de España. A su tapete ha invitado a las grandes potencias mundiales. Estados Unidos, Israel, Rusia, la Unión Europea o Emiratos Árabes Unidos. Pero nuestro país, que pagó hace tiempo su particular entrada para participar, no ha sido invitado de momento. Marruecos con todo este juego consigue principalmente dos cosas. Primero, apoyo diplomático para proseguir la ocupación del Sáhara Occidental… Segundo armas, armarse hasta los dientes para seguir su rearme frente Argelia. Mientras tanto, el gobierno español es ajeno a lo que sucede a las puertas del Estrecho de Gibraltar y a escasos metros de Ceuta y Melilla. Hoy vamos Detrás De la política exterior marroquí
