A los Reyes Magos les ha salido competencia. Así, como lo oyen. Ya saben que desde hace años la Navidad es un escaparate más de propaganda nacionalista. Y con el objetivo de “hacer país” las autoridades regionales han rescatado supuestos personajes tradicionales que en realidad no lo son. El Olentzero, el apalpador o el anguleru son los tres personajes fabricados por la izquierda vendidos como elementos folklóricos milenarios de País Vasco, Galicia y Asturias. Muy presentes en los colegios, los pueblos y las fiestas de niños, estos aspirantes a Rey Mago tienen hasta su propio villancico.
