Joe Biden sigue los pasos de Bill Gates y se une a la búsqueda de la ingeniería climática. Pretende tapar el Sol para que los rayos reboten y no lleguen a pasar de la estratosfera, por lo que, según sus cálculos, se enfriaría la temperatura del planeta. Los expertos advierten de que jugar con las temperaturas desestabilizaría los ecosistemas, la producción e incluso podría afectar a la salud de las personas. A pesar de ello, la Unión Europea también tantea la posibilidad de influir en el clima y ya plantea reuniones internacionales para encauzar las investigaciones.
