La IA llega al Vaticano con la primera encíclica de León XIV. Magnifica Humanitas fija la posición oficial de la Iglesia frente a la revolución tecnológica y alerta del riesgo de una sociedad dominada por la máquina. El Papa plantea un choque entre Babel y Jerusalén: dos modelos de civilización, uno basado en la soberbia tecnológica y otro en la dignidad humana. El texto reclama límites éticos y jurídicos para proteger los derechos humanos y subraya que la inteligencia artificial puede procesar datos, pero no posee conciencia, experiencia humana ni capacidad de asombro. Con esta encíclica, León XIV busca convertir la doctrina social de la Iglesia en respuesta a la nueva revolución industrial: la inteligencia artificial.
