Las zarpas del independentismo por controlar el catalán en los colegios de la ciudad han ido demasiado lejos. Ada Colau admite que hubo un espionaje a alumnos y profesores para que se controlara que hablaban catalán en tres centros escolares de la capital catalana.
El escándalo se produjo a través de una plataforma dedicada a actividades lúdicas en inglés. El Ayuntamiento de Colau habría inyectado a la Plataforma Per la Llengua cerca de 200.000 euros.
Profundizamos en este bochornoso asunto en El Gato al Agua.
