Pedro Sánchez sigue volcado en la promoción de la Agenda 2030, arma del globalismo que está imponiendo su ideología en Occidente. Disparidad de opiniones en la mesa de El Gato al Agua sobre el fin de dicha guía, que van desde la hoja de ruta obligatoria de Sánchez a una “conspiración”, como defiende Enrique Calvet. ¿Hablar de la agenda globalista abiertamente significa que no es verdad todo lo que predica?
