Pedro Sánchez concede la amnistía a los separatistas catalanes, asumiendo así su discurso, pero a cambio consigue mantenerse en el poder. Esa es su condición. Sin embargo, Román Cendoya expone sus contradicciones: si de verdad creyese que la amnistía es algo positivo para el país, haría este sacrificio “por el bien de España”.
