Fernando Paz denuncia cómo la cobertura mediática del brutal asesinato del líder conservador estadounidense ha alimentado la polarización: titulares sesgados, imágenes explícitas y un discurso que lo etiquetaba como “machista, racista y radical”.

Fernando Paz denuncia cómo la cobertura mediática del brutal asesinato del líder conservador estadounidense ha alimentado la polarización: titulares sesgados, imágenes explícitas y un discurso que lo etiquetaba como “machista, racista y radical”.
