“Se pretende demonizar y deshumanizar a VOX”. Esta es la denuncia de Gonzalo de Oro, presidente de la formación en el Ayuntamiento de Barcelona, que anuncia que tomarán medidas legales contra aquellos funcionarios que se salten la ley. La izquierda promueve la marginación de VOX al hilo de lo que ya decidió Ada Colau: ni siquiera saludar a cualquiera de los concejales del partido.
