Ha sido una intensa jornada para León XIV: la compasión le ha movido a visitar a los reclusos del centro penitenciario Brians 1. Después el pequeño Renzo, ha llenado de ternura al Santo Padre en su visita a la Iglesia de San Agustín en pleno Raval de Barcelona. La belleza no solo la ha puesto la Virgen de la Moreneta en la Abadía de Montserrat, uno de los momentos más históricos de toda la vista a España ha sido la magnífica bendición de la Torre de Jesucristo, el gran sueño de Gaudí que ha cumplido León XIV.
